¿Te has propuesto alguna vez aumentar tus hábitos de lectura? ¿Sabías que mantener tus libros y materiales de lectura organizados en un librero puede ayudarte a lograr este objetivo? Son muchas las personas que año tras año se proponen “leer más”. Sin embargo, quedan atrapados en la rutina, el trabajo, las tareas del hogar y la falta de tiempo.

Sin importar el tipo de libros que sean de tu agrado, o si tienes muchos libros o no, te será de gran ayuda acceder a ellos de forma fácil. Además, ¿preferirías buscar en una montaña de libros para encontrar “ese” que te servirá de distracción antes de dormir o simplemente dirigirte a un librero bien organizado? Yo elegiría la segunda opción.

El orden puede servir como motivación para hacer las cosas. Es como cuando tu escritorio se encuentra desorganizado. No logras verte sentado en él, te abruma todo a tu alrededor y simplemente sientes que debes salir corriendo. Lo mismo ocurre con los libros.

Por esta razón, te propongo algunas ideas sencillas para organizar tu librero paso a paso.

1. Limpia tus libros.

Coloca todos los libros en un espacio amplio donde puedas distinguirlos uno a uno. Procede a limpiar el polvo en ellos. Verifica si alguno se encuentra en muy mala condición y si es preferible desecharlo o seguir algún proceso especial (por ejemplo, si tienen plagas de insectos).

Recuerda que el polvo y la humedad pueden arruinar los libros, por lo que los libreros cerrados siempre serán preferibles. Si no es posible, al menos procura limpiarlos frecuentemente.

2. Separa los libros que ya no desees.

Decide qué libros deseas realmente conservar. Particularmente no me desharía de libros clásicos que pueden ser de utilidad en cualquier momento, o de aquellos que me gustaría releer eventualmente.

Ahora bien, si reconoces que un libro será mejor apreciado en las manos de alguien más, en la biblioteca personal de un niño, o en una escuela, haz un análisis de conciencia. De nada te sirve acumular libros que terminarán deteriorándose y quedarán olvidados en tu librero.

3. Determina el criterio para organizar tus libros.

Hay distintas maneras de organizar tus libros: por color, editorial, área o tema, tamaño, género literario, entre otros. Personalmente prefiero organizarlos por área o tema; así puedo dirigirme directamente al área que deseo consultar.

También es importante recordar que los libros que pertenecen a una misma serie y autor deben permanecer juntos, preferiblemente organizados bajo un criterio lógico. Por ejemplo, si tienes una serie de varios volúmenes, organiza de izquierda a derecha, iniciando por el primero de la serie.

Cualquiera sea el criterio de organización que elijas, puedes evitar hacer el mismo trabajo de organización una y otra vez, colocando los libros en su lugar una vez termines de usarlos.

4. Planifica el acceso fácil a determinados libros.

Aquellas secciones (o áreas) que leas con menos frecuencia deben ser colocadas en las partes más altas del librero. Tal es el caso de los libros de consulta muy eventual. Lo mismo ocurre con la parte baja del librero. Al nivel de la vista deben permanecer los libros que consultas frecuentemente o deseas leer próximamente. Así podrás acceder fácilmente a ellos y evitar excusas.

5. Agrega elementos decorativos a tu librero.

Hay elementos decorativos que pueden ayudar a que tu librero se vea aún más atractivo, si tienes algo de espacio. De hecho, hay quienes utilizan el librero como espacio decorativo en la casa.

Para darte algunas ideas, puedes colocar marcos con fotos en algún tramo, tarros sencillos de flores, letreros decorativos con frases inspiradoras o graciosas. Si se trata de una empresa, puedes ponerte creativo con elementos que tengan el logo o los colores de la marca.

Ahora bien, sugiero no abusar de los elementos decorativos, en especial si complican el acceso a los libros.

Espero que estas recomendaciones te ayuden a retomar el hábito de lectura, o a motivarte aún más, si ya eres un lector frecuente.

¡Ah! Nunca está de más dejar un libro a mano en el carro, la cartera o en la mesa de noche. Sólo los libros que lees en el momento (no más de 3) tienen excusa para estar por todas partes.

¿Qué te han parecido estas recomendaciones? Te invitamos a compartir debajo ideas adicionales u otras dificultades que encuentras para mantener el hábito de lectura.

 

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